Archivo del 3 de Junio de 2009

Elecciones europeas

De nuevo tenemos el circo mediático que montan los partidos políticos en las campañas electorales: concurso de tontos con banderitas, aparición del líder como una estrella de cine, aplausitos contínuos por cada memez que se le ocurre, un tono en la oratoria que ¿parece? dirigida a idiotas, promesas que ya no se cree nadie -salvo los de las banderitas, claro- mucha música triunfal y globitos a lo americano.

El discurso, vacío. Lo importante para un líder -perdón por la estúpida palabra pero ellos se llaman así- no es pensar, reflexionar, plantear ideas, diseñar estrategias, afrontar compromisos; lo importante es hablar y si es con insultos al contrario, mejor.

Me es difícil entender qué se creen estos estúpidos profesionales de la política.

Una alta dosis de narcicismo mezclada con un toque de cinismo, gran apego al dinero, unos polvitos de cara muy dura y una alta resistencia al ridículo, es el perfil de estos elementos. De interés por mejorar la vida del ciudadano, nada; de interés por mejorar el país, nada; de interés por la educación, nada. Aspiraciones de vivir del cuento -rodando de puesto en puesto si es necesario- y de mantenerse el mayor tiempo posible viviendo del resto de los ciudadanos -impuestos-, todas.

No crean que tengo un mal día; si lo tuviera, no hubiese escrito nada por respeto al lenguaje.