Archivo del 1 de Marzo de 2009

Nacionalidades

¿Es necesario sentirse de una nación, de un país, de un lugar?. Esa identidad político-social que consideramos lógica, ¿no es una forma absurda de reducir nuestro horizonte cultural?.
Yo me siento un ciudadano. ¿De donde?; de donde me toque vivir. No tengo para mí etiquetas de andaluz, ni de español, ni de europeo. Mi pertenencia lo es a lo que me rodea, a lo que me hace sentir que soy y que estoy. No me identifico -hablamos del sentir nacionalista- ni con una idea, ni con un concepto.
Hago esta reflexión al hilo de la celebración del Día de Andalucía: una serie de actos para recordarnos que pertenecemos a Andalucía y para ensalzarnos las virtudes del “ser andaluz” -donde pongo el término andaluz puedo poner catalán, castellano, vasco, etc., es la misma idea-. Me gustaría que sentirse andaluz se entendiera como sentirse abierto a otros; una lucha contra la uniformidad y contra el pensamiento único; un decir basta a tanto/s estatuto/s insolidario/s. Sería algo así como… no sentirse nacionalista.