Ideas e ideologías
¿Son necesarias las ideologías?. Entiendo que no.
Si entendemos por ideología un marco cerrado, una doctrina de mandatos e imposiciones que no admite discusión, me parece que es incompatible con la reflexión, la crítica y la capacidad de decidir.
Una ideología marca un camino de vida, pero un camino impuesto, que no nuestro, y que no podemos modificar.
Ideologías religiosas, políticas, sociales o económicas, empobrecen la capacidad de desarrollo de la persona.
Aunque se achaca frecuentemente la crisis ética de nuestra sociedad a la falta de ideologías, creo que lo que faltan son ideas.
Es necesario estimular desde la escuela la capacidad de análisis, de discusión y de crítica para fomentar la génesis de ideas e ir adecuándolas a nuestra etapa vital. Las ideas son modificables -sería absurdo pensar que una persona piensa igual con quince, con cuarenta o con setenta años- y su desarrollo nos permite escapar de la alienación que supone la aceptación, sin más, de una ideología.
Ya dijo un conocido político que “el que se mueve no sale en la foto”. Esto es así en casi todos los foros (trabajo, amigos, política, religión…) y quien no cumple con la ideología, con lo que se espera de él, es apartado y marginado.
El desarrollo de ideas enriquece y el sometimiento a una ideología, empobrece.
No solo creo que las ideologías no son necesarias sino que entiendo que son la causa de nuestra estulticia y nuestra degeneración mental.