Elogio del silencio

Un lujo. Tener y disfrutar del silencio se está convirtiendo en un lujo.

Estamos fomentando una sociedad del ruido. No soportamos bien los silencios y cuando queremos mostrar lo contentos que estamos, gritamos y cuando mostramos enfado, gritamos. Los locales públicos se distinguen por su ruido y nuestras casas, también.

A través del silencio podemos pensar, sentir y admirar, y su ausencia nos embrutece, nos limita, nos irrita y nos estresa. Sin embargo, los niveles de ruido van parejos a una sociedad más “desarrollada”. Con el ruido festejamos la victoria de nuestro equipo, la lotería que nos tocó, la moto mueva, la carantoña al niño, lo bien que los estamos pasando.

Quiero el silencio, mi silencio y, a través de él, disfrutar de mi compañía y de la tuya.

2 Respuestas a “Elogio del silencio”

  1. jULI Dice:

    Hoy día parece que no existe el silencio. Todo es un griterio, un agobio, una multitud de ruidos sin parar. Se debería parar el tiempo un momento para darnos cuenta de la cantidad de cosas que hacemos con el ruido. Sería la medicina perfecta para paliar la enfermedad, el estrés, la depresión, la aceleración. El que inventara esto algún día sería perfecto.

    QUE GANAS DE TENERLO!!!

  2. ruth Dice:

    Quizas sea por eso. Miedo a pensar, sentir y admirar…

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