A mi perro

Pasa nene que aquí estamos más calentitos. Ten cuidado y no te vayas a manchar que el suelo está sucio. ¡Mi niño bonito!. Mire usted que ojos tiene. Ven con mamá. ¿Pero no estas viendo que aquí no se juega?. ¡Si tu padre te viera!. Venga que nos toca a nosotros ahora. Si al final te van a pisar. Ya está bien, ¿no te das cuenta que no debes portarte mal?. Anda, despídete que nos vamos.

Es una muestra de una conversación que tenía una señora con su perro – ataviado con gorro, chaleco y bufanda- en la cola de un banco hace unos días.

Por cierto… yo no tengo perro.

 

1 Comentario

  1. Miguel Angel

    Lo que comentas me parece una pasada, pero también hay que tener en cuenta que hay personas que no por culpa suya, su amigos, hijos y familiares en general los abandonan por que llegando una edad por lo visto son una carga, seguramente ese animal seria el tesoro de esa mujer y su mejor amigo, confesor y la unica criatura en el mundo con la cual se podia desahogar, aunque en cierto modo me parece una pasada lo de vestir a un animal, aunque tambien te tengo que decir que a veces te pueden llegar a enteder mejor que muchas personas y seguramente en momentos malos van a estar ahí.

    Yo si tengo perros, ademas me encantan los animales,

Dejar un comentario